El ámbar es una piedra viva, que resplandece a la luz natural y vibra con la energía de quien la viste, por eso, pendientes y broches de ámbar son pequeñas joyas que no pueden faltar a las personas optimistas y llenas de vida.

La cantidad tan inmensa de tonos diferentes que se presentan en las piedras de ámbar junto con su cualidad única para refractar la luz del sol en sus múltiples facetas e inclusiones internas, hace que cada pieza siempre sea diferente.

Pero lo mejor de todo, es que gracias a que la producción de ámbar se mantiene estable, los precios se mantienen dentro de unos márgenes más que aceptables, circunstancia que aprovechan los joyeros para combinarlo especialmente con plata, que no sólo permite creaciones asequibles sino que realza singularmente su colorido.

Hoy más que nunca, el ámbar es una joya para todos los días.

   
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