El ámbar blanco no es sólo tan auténtico como el anaranjado o como cualquier otro, sino que además, por su rareza, es más caro.

De entre todo el ámbar que las olas del Mar Báltico arrojan a las costas del norte de Europa o que los mineros arrebatan a la Tierra, apenas una pequeña fracción es blanco. Se calcula que del total de la producción mundial, hay un máximo de un 2% de este color, en su mayor parte de origen báltico.

Existen dos variedades que dan ámbar blanco, la gedanita, llamada así por provenir de la región circundante a la ciudad polaca de Gdansk y la cancita, esta última especialmente apreciada por los remolinos lechosos que se suelen ver en su superficie. Ambas millones de años más antiguas que la más común succinita y algo más blandas y difíciles de trabajar.

Dependiendo de la variedad, se encuentran distintos tonos y grados de opacidad, que van desde el blanco marfil presente en algunas cancitas hasta un turbio amarillento más común en las gedanitas. Esta coloración blanca tan especial, se debe a las impurezas presentes en el interior de la resina cuando comenzó el proceso de fosilización hace millones de años, tizas, cal y restos orgánicos tiñeron el resultado final.

Por otra parte, aunque todo el ámbar contiene burbujas microscópicas de aire en su interior, si esta cantidad de aire es excepcional, éste se vuelve opaco. Por ello, el ámbar blanco, al ser el que más cantidad de aire tiene, es el más ligero y menos denso de todos.

Este tipo de ámbar, a veces con aspecto grasiento o nuboso, con remolinos similares a la leche disolviéndose en una taza de té es especialmente apreciado entre los joyeros, que o bien sólo, o bien combinado con otros colores, aporta un aire especial de pureza a sus creaciones.

Ya hace miles de años, la belleza natural del ámbar blanco sumada a su escasez y dificultad para trabajarlo, lo convirtieron en el más buscado y codiciado. Hoy día, aunque todavía más valorado, no lo es tanto como otros colores más de moda y escasos como el rojo o el azul.

 
colgante de ámbar amarillo

Ámbar Amarillo

El clásico.

ámbar de color azul

Ámbar Azul

El más exótico y codiciado.

ámbar color negro

Ámbar Negro

Repleto de restos orgánicos.

ámbar rojo

Ámbar Rojo

Sangre de dragón.

ámbar de color verde

Ámbar Verde

Espléndido y no tan caro.