El ámbar rojo natural es una auténtica rareza que sólo aparece algunas veces en la capa más superficial de los yacimientos mejicanos del estado de Chiapas y más raramente en República Dominicana.

El ámbar de estas minas mejicanas es único por su composición y propiedades, diferente al ámbar europeo. Es más duro, más antiguo y de tonos más profundos y casi el único en el que, de forma espontánea, se pueden encontrar piezas de auténtico color cereza.

La industria joyera, sin embargo, clasifica como ámbar rojo a todo aquel cuyo color llega a ser lo suficientemente intenso como el del cognac, ya sea en piezas sin tratar o modificadas para realzar el color, por lo que también se vende ámbar rojo extraído en otros lugares.

Se cree que el origen de esta coloración es debido a cambios bruscos de temperatura durante el proceso de fosilización de la resina original. Las condiciones de presión y temperatura extremas modificaron el exterior de las piedras convirtiéndolas en rojas, mientras que en su interior mantuvieron el típico color anaranjado.

Esta variedad de ámbar es la más apreciada en China, donde por su color se le conoce como sangre de dragón. Allí, a diferencia del mercado occidental, donde se prefiere la transparencia, las piedras más opacas se valoran por encima del resto.

   
colgante de ámbar amarillo

Ámbar Amarillo

El clásico, con decenas de tonalidades.

ámbar de color azul

Ámbar Azul

El más exótico y codiciado.

ámbar color blanco

Ámbar Blanco

Elegante y escaso.

ámbar color negro

Ámbar Negro

Repleto de restos orgánicos.

ámbar de color verde

Ámbar Verde

Espléndido y no tan caro.

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